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Solidaridad : frente a una realidad dolorosa -Parte I

agosto 25, 2009

pobrezaSe viene el Día Internacional de la Solidaridad ( 31 de agosto) y es un buen momento para pensar en qué puede uno hacer por lo demás. Aparte de lo de siempre ( regalar la ropa que no usamos, la bolsita de fideos para las campañas de no perecederos, el juguetito para Navidad), hay algo que a mí me parece muy necesario, y es dedicar tiempo a ayudar a los demás. Se trata no ya de mandar ropa a un asilo, por ej., sino de ir a trabajar un rato por semana y hacer algo útil, o acompañar a alguien que lo necesita. Algo que no se reemplaza por dinero.

En Jesús María hay una organización muy conocida y respetada que se llama “La Casa de Matías”, donde  van chicos     ( actualmente unos 80) de bajos recursos económicos a comer, estudiar y jugar. Algo así como lo que se conoce como hogar de día. Ahora están construyendo un albergue para jóvenes que no tienen dónde dormir.Actualmente se están quedando a dormir chicos mayores de 10 años todos los días. Los fines de semana, siempre hay más porque en sus casas hay quilombo: alcohol, violencia, policía, etc. Este fin de semana hubo un gran operativo policial ( hubo disparos) a la madrugada en ese barrio..pobres chicos!  El hogar está instalado en un predio bien grande, con bosque natural, a la vera del río, cruzando el cual se encuentra uno de los barrios para pobres de la ciudad. Su fundadora, Roxana ,y  Alma Mater de la casa es una mujer de energía admirable, que inició esta obra  hace 15 años a partir del terrible dolor de la muerte accidental de su hijito de tres años. En medio de una gran desesperanza , vio pasar por su casa a unos niños que lucían medio hambrientos, y los invitó a desayunar. Volvieron a otro día y trajeron más. Así su vida , la de su esposo y la de sus tres hijos, se transformó. Aquí hay una linda nota de Clarin, y hace un par de meses salió en la revista de Susana Giménez como la “chica del mes” !

Roxana es muy respetada en Jesús María, es una mujer de carácter que no se amilana ante nadie, y que ha conseguido un buen número de personas y entidades que colaborar con ella con ropa y comida. Yo la conocí hace varios años, porque mi madre siempre hizo una colaboración mensual en dinero, y Roxana iba a buscarla todos los meses a la oficina donde yo trabajaba.

Hace más de un año que vengo observando y comentando en casa acerca del aumento de la pobreza en Jesús María y Colonia Caroya, y de cómo lo que observaba en mi pequeño mundo, seguramente era una muestra de lo que ocurría en todo Argentina. Hay un barrio muy pobre  entre las dos ciudades que hace unos 10 años ni siquiera existía-.

Un día,  cerca de las vacaciones de julio, voy a buscar a su escuela privada a Eugenia, mi hija. Es la escuela más cara de la zona, no por su excelencia, sino porque es la única :las otras son religiosas y tiene subsidios estatales y de la iglesia, por eso son más baratas.  Hace 14 años que tengo algun hijo en la escuela y la conozco muy bien: surgió como una opción para padres de clase media, gente de trabajo que quería evitar la escuela publica que iba de paro en paro (años 80). Todos hicimos un gran esfuerzo para pagar las cuotas, hacer un edificio, contratar maestros, etc. Los padres éramos en gral profesionales : muchos ing. agrónomos, médicos, contadores, abogados, empleados de empresas del agro, etc-. Bastante parejo era el tema. Pero desde hace unos 5 o 6 años, eso cambió, ahora hay gente riquísima, más o menos un 30 % de padres, pero muy rica, algunos los más ricos de la provincia. Luego hay una clase media bien alta, un 30 % digamos, hay algunos pocos de clase media que no se privan de muchas cosas para pagar la cuota, digamos un 10% (me incluyo) y el resto es gente que hace verdadero esfuerzo para pagar, o no puede hacerlo. Hay una diferencia económica entre sus alumnos que no había antes, y que se repite en el resto de la zona. Hay gente que no es mucha (pero que va toda junta a esa escuela)que se ha enriquecido muchísimo en pocos años ( efecto soja?), que son una porción minoritaria de la zona, y hay muchos más pobres , incluso barrios enteros!

Así que ese día de junio, Euge  ( 11 años) se sube al auto y llorando me cuenta que “todos” ( exageración) sus compañeros se van de vacaciones de julio a lugares carísimos : Las Vegas, Disney, Crucero por el caribe y New York, Canadá y hasta Europa. “Y nosotros nos quedamos acá, en el campo, donde estamos siempre”! Le expliqué que teníamos plata para irnos, digamos, una semana de vacaciones a Bs As a un lindo hotel (tampoco el Sheraton) pero que no lo hacíamos porque su padre no tenía vacaciones y por la gripe A (estábamos muy asustados entonces con el tema). Ella decía que no lloraba de envidia, sino porque le molestaba que los chicos ostentaran. En realidad ES envidia, quien no la ha sentido, y lloraba porque le dolía el corazón de bronca por no peder hacer lo mismo, todos hemos  sufrido algo así de niño!

Entonces le conté algo que un rato antes había decidido no mencionarle. Atrás de su escuela, a escasas 6 – 7 cuadras, se encuentra el barrio bien pobre que mencioné más arriba. La noche anterior, se había incendiado una de las casas más pobres, muriendo allí calcinada una nena discapacitada. Unos días antes , Euge y yo habíamos ido a visitar la Escuela Especial Niño Jesús, invitadas por mi amiga Fanny, y vimos a esta nena.  La mañana siguiente a la tragedia, prendo la radio, escucho la noticia y del espanto pasé a la furia: por qué siempre la tragedia les pega a los más débiles? ¿Se puede ser más vulnerable que un niño, pobre y encima discapacitado? La realidad es una mierda , concluyo. Me voy al hospital a llevarle a mi marido los anteojos que siempre se olvida cuando sale a trabajar y encuentro en el pasillo un hombre joven que llora como un niño. Me acerco a saludar al médico forense parado ahí cerca, y me dice “es que le tuve que decir que no le puedo mostrar el cadáver de su hija calcinada, es un espanto”. Salgo de ahí lagrimeando y me voy a buscar a Euge al cole, donde me plantea lo de las vacaciones de sus amigos!

Entonces le cuento, y nos quedamos las dos dolidas, pensando, juntamos algunas cosas para ese padre y sus hijos, la llevamos a la Iglesia Evangélica que se encarga de juntarlas, pero algo me queda en la cabeza dando vueltas: es bronca.No se puede dejar que la vida le pegue patadas a los débiles tirados en el suelo. Me rondan por la cabeza todo el tiempo esas 4 palabras: niño, pobre, discapacitado, débil. Algo hay que hacer pero no tenía muy claro qué.

Y a qué vino lo de “La Casa de Matías”? Cuento en pxmo post…

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